Adriano y Antínoo
La relación entre el emperador Adriano y Antínoo pertenece a una sociedad atravesada por diferencias de edad, rango y poder. Antínoo, joven originario de Bitinia y compañero amado del emperador, murió ahogado en el Nilo en el año 130, durante un viaje imperial por Egipto. Las circunstancias de su muerte siguen siendo inciertas.
Adriano promovió su culto y fundó Antinópolis. La divinización vinculó al joven con Osiris en Egipto y con Dioniso en otras imágenes del mundo romano. Estatuas, bustos, relieves y monedas difundieron un rostro reconocible: rizos abundantes, labios carnosos y una belleza idealizada. Esta extraordinaria producción convirtió una pérdida personal en memoria pública. Sus retratos permiten estudiar cómo deseo, duelo, religión y autoridad imperial actuaron juntos en la construcción de una imagen perdurable.
Fuentes y lecturas
The Metropolitan Museum of Art · Cabeza de Antínoo, 1996.401
Art Institute of Chicago · Date Night museum tour, Portrait Head of Antinous
Imágenes
Artista romano desconocido. Retrato del emperador Adriano, 130–138 d. C. The Art Institute of Chicago. Katherine K. Adler Memorial Fund. Foto: The Art Institute of Chicago · CC0 1.0. Reducción de tamaño.
Artista romano desconocido. Cabeza de Antínoo, ca. 130–138 d. C. The Metropolitan Museum of Art. Gift of Bronson Pinchot, in recognition of his mother Rosina Asta Pinchot, 1996. Foto: The Metropolitan Museum of Art · CC0 1.0. Reducción de tamaño.
Artista romano desconocido. Antínoo como Osiris, 130–138 d. C., con restauraciones inglesas del siglo XXI. The Art Institute of Chicago. Anonymous loan. Foto: Choliamb · CC BY 4.0. Reducción de tamaño.
La poesía homoerótica de Catulo
En la Roma del siglo I a. C., Catulo compuso poemas de deseo dirigidos tanto a mujeres como a varones. Entre estos últimos destaca Juvencio: en el poema 48, la voz poética imagina una abundancia inagotable de besos; en el 99, un beso tomado sin permiso provoca rechazo y amargura. El contraste impide reducir estos textos a una celebración uniforme del amor.
La lectura exige distinguir al autor de su personaje poético y atender a las jerarquías romanas de edad, condición social y masculinidad. No constituyen una declaración de identidad sexual en sentido contemporáneo. También importa su transmisión: traducciones y ediciones posteriores silenciaron o alteraron a veces el deseo entre varones. Recuperar a Juvencio devuelve complejidad a Catulo, sin borrar la distancia histórica ni las tensiones de sus versos.
Fuentes y lecturas
Imágenes
Catulo, Carmina. Manuscrito MS 586, Padua, ca. 1475. Copista: Bartolomeo Squara, según el catálogo de The Schøyen Collection. Reproducción en dominio público, vía Wikimedia Commons. Fuente · Dominio público.